De regreso a la realidad. El domingo nos sorprendió con un espléndido viento gélido y cielo despejado. Azzurro. Mis ojos se iluminaron de alegría. Yo sentía que les salía por ahí una chispita de esperanza... La cual fue derrumbada cuando miré el termómetro... Ocho grados bajo cero.
Creo que me lo pienso otra vez. Dos de la tarde. No hay caso. El día está precioso, divino. Elegante, frío y seco. Una luz que invita a moverse y a respirar fuerte. Pero hoy no...
Habrá que hacer fila en el gimnasio, esperar que se liberé una caminadora... Y correr. Lo cual hice, y por fortuna llevaba buena música y programas de radio. 125 minutos en un tipo de entrenamiento donde me siento tan desorientada. No sé calcular el tiempo, pero es muy fácil encontrar mi ritmo...
Termino de estirar y comienzo a pensar en el premio del día: el sauna. Me pongo las sandalias, voy por la toalla y sorpresa. También aquí hay fila...
lunes, 30 de enero de 2012
jueves, 26 de enero de 2012
Nuevo año, nuevo plan
Cambié de plan ya que por fortuna, el que tenía no me causó mayores problemas. Lo ajusté un poquitín y ahora sí. Va en serio: tres meses para el maratón. El martes no hubo problema. Pero hoy, a menos tres grados, con un viento fortísimo por la noche, nada. Así no salgo. Y he tenido que arrastrarme hasta el gimnasio.
Creo que no estuvo tan mal, 60 min (10 km). La tortura de la banda y el monótono paisaje hacia la calle me recordaron que me gusta mucho más correr fuera que en la caminadora. :-)
Y el tiempo seguirá así... Lo siento por los berlineses que preparan su mediomaratón en primavera; el sábado y domingo los veré recluidos -me incluyo- en el gimnasio.
Un fin de semana sin bosque. :-\ Menuda forma de terminar la primera semana.
Creo que no estuvo tan mal, 60 min (10 km). La tortura de la banda y el monótono paisaje hacia la calle me recordaron que me gusta mucho más correr fuera que en la caminadora. :-)
Y el tiempo seguirá así... Lo siento por los berlineses que preparan su mediomaratón en primavera; el sábado y domingo los veré recluidos -me incluyo- en el gimnasio.
Un fin de semana sin bosque. :-\ Menuda forma de terminar la primera semana.
domingo, 15 de enero de 2012
Primera prueba
Un amigo me comentó que antes del maratón debía o bien, salir tres veces antes a correr 30 km seguidos o 180 minutos.
Hoy he alcanzado los 180 minutos. Y todavía puedo caminar :-)
Apesar de que he salido a 3 grados...
Me salieron ampollas, pero nada grave...
Y ahora a relajarse al sauna!
Hoy he alcanzado los 180 minutos. Y todavía puedo caminar :-)
Apesar de que he salido a 3 grados...
Me salieron ampollas, pero nada grave...
Y ahora a relajarse al sauna!
viernes, 13 de enero de 2012
De vuelta!
Sí, no he parado. No siempre he podido salir las veces necesarias pero estoy de vuelta en el blog. Y he hecho mi tarea con decentes 50 minutos pero a 3 grados y un viento feroz... donde yo daba dos pasitos y el viento me regresaba 3...
lunes, 12 de diciembre de 2011
Sexta semana
Terminando la semana moderadamente. El fin de semana 30 minutos, luego una buena clase de yoga para estirar los músculos y fortalecer la espalda. Y claro, unos 120 minutos el sábado también no me podían faltar...
He descubierto que si salgo a escalar los viernes, correr más de 60 minutos al día siguiente es demasiado para las rodillas; que ya empezaron a quejarse... Así que tengo que cambiar algunos días...
A partir de ahora no sé muy bien cómo me salgan las cosas, espero visita de México... Estoy cerrando proyectos en el trabajo... Así que esta semana que comienza... Creo que la meta es salir a correr y ya.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Correr y ahora
Últimamente tengo un horario muy arrítmico en el trabajo; a veces el escritorio está medio vacío... Pero también pasa, y cada vez con más frecuencia, que de repente me llega una avalancha de preguntas... Además de que ya no logro concentrarme muy bien por las tardes para leer por ejemplo, siento que a veces estoy fatigada para ver una película larga o poner atención en algo... Este mismo caos pasa con mi alimentación. Cuando tengo tiempo, sí, me aseguro de comer suficiente. Pero a veces me da un poco de pereza comer de una forma relativamente saludable... Y estoy picando dulces, galletitas navideñas...
Y ayer, justo cuando salgo a correr siento una fatiga impresionante, un poco de hambre, pero ni siquiera quiero volver a casa para comer; porque ya me vestí, ya me puse las zapatillas. El reloj gps después de 5 minutos consigue agarrar la señal. No puedo volver, no quiero... Mala decisión.
Por el minuto veinte siento un poco de escalofrío, pienso que es el clima. Pero no es así. Soy yo. Estoy fatigada... Tengo que aceptar que es un buen día y que debí haber puesto más atención a las señales de mi cuerpo. No, no alcancé mi meta, los 10 kilómetros.
Llegué a casa con una sensación terrible de cansancio, con dolores de cabeza y una sensación de mareo... Tomé cerca de tres litros de agua ayer por la noche, pues apenas ayer me doy cuenta que casi no tomo agua en el trabajo porque incluso para eso no tengo la cabeza ni los nervios. Y además estoy durmiendo fatal... Sí, no era el clima: soy yo.
Así que a cambiar un poquito. Porque si no me cuido yo, ¿quién lo hará? Pues sí, correr puedes hacerlo muchas veces, pero cada vez es la única. Y hay que escuchar cada vez las señales que manda el cuerpo... Porque además salí muy bien librada: no llevaba móvil, dinero, nada. En caso de que no hubiese podido regresar corriendo... hubiese tardado bastante en volver y además había aguanieve...
Que sea entonces esto un jalón de orejas...
Y sí, hoy tomé tanta agua como pude. Y he comido... como dios manda. :-)
Y ayer, justo cuando salgo a correr siento una fatiga impresionante, un poco de hambre, pero ni siquiera quiero volver a casa para comer; porque ya me vestí, ya me puse las zapatillas. El reloj gps después de 5 minutos consigue agarrar la señal. No puedo volver, no quiero... Mala decisión.
Por el minuto veinte siento un poco de escalofrío, pienso que es el clima. Pero no es así. Soy yo. Estoy fatigada... Tengo que aceptar que es un buen día y que debí haber puesto más atención a las señales de mi cuerpo. No, no alcancé mi meta, los 10 kilómetros.
Llegué a casa con una sensación terrible de cansancio, con dolores de cabeza y una sensación de mareo... Tomé cerca de tres litros de agua ayer por la noche, pues apenas ayer me doy cuenta que casi no tomo agua en el trabajo porque incluso para eso no tengo la cabeza ni los nervios. Y además estoy durmiendo fatal... Sí, no era el clima: soy yo.
Así que a cambiar un poquito. Porque si no me cuido yo, ¿quién lo hará? Pues sí, correr puedes hacerlo muchas veces, pero cada vez es la única. Y hay que escuchar cada vez las señales que manda el cuerpo... Porque además salí muy bien librada: no llevaba móvil, dinero, nada. En caso de que no hubiese podido regresar corriendo... hubiese tardado bastante en volver y además había aguanieve...
Que sea entonces esto un jalón de orejas...
Y sí, hoy tomé tanta agua como pude. Y he comido... como dios manda. :-)
martes, 6 de diciembre de 2011
Correr y rutina
Hoy me ha parecido tan fácil salir a correr. Ha sido como parte de cualquier rutina: como cepillarse los dientes todas las mañanas.
Lentamente va bajando la temperatura pero todavía se puede correr bien fuera; claro, para la gente que está hecha un ovillo no parece normal que uno se torture por voluntad propia y salga a correr.
Qué bonita rutina de los martes.
Lentamente va bajando la temperatura pero todavía se puede correr bien fuera; claro, para la gente que está hecha un ovillo no parece normal que uno se torture por voluntad propia y salga a correr.
Qué bonita rutina de los martes.
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