Confieso a la comunidad de corredores que he pecado de palabra, obra y omisión. Un spleen grisáceo se apoderó de mi ánimo el sábado pasado. Me levanté porque había que abandonar la cama. Me puse las zapatillas pero en ningún momento logré deshacerme de ese estado de aburrición y desgano.
El cielo nublado, el sol desaparecido, secuestrado. El ambiente húmedo, ligero, limpio.
Yo no quiero correr.
No quiero.
No lo haré.
Punto.
Se acabó. A la mierda el entrenamiento de hoy.
Cinco kilómetros. Con un carajo, ¿qué hago aquí? ¿Para qué?
Diez kilómetros.
Vaya, se siente otra vez esa paz al correr.
Quince kilómetros... ¿me habrá escuchado el dios de los corredores? No hablaba en serio, no lo pensaba en serio. Fue un desliz, perdí la fe unas horas solamente. Siento vergüenza por toda esta sensación de bienestar que se apodera de mi cuerpo, porque renegué de ella.
Perdí la fe y sentía que nada iba a cambiar mi ánimo.
Pero ella llegó otra vez, puntual, precisa: esa damita que se llama paz y que sólo me la da el correr. Sólo ella y yo lo sabemos.
Sólo ella y yo.
martes, 10 de junio de 2014
domingo, 25 de mayo de 2014
A otra cosa, mariposa
Ya terminando la segunda semana de entrenamiento para el mediomaratón en Chihuahua, Guachochi.
La idea era ir por los 63 km... Sí. Levantar la mano y decir que voy a probar un ultramaratón.
Pero una luz de prudencia se me encendió en la cabeza... Un tanto porque los organizadores no lanzaban la convocatoria, otro tanto porque no se aclaraba muy bien mi situación y no sabía yo dónde iba a estar. (Claro, pretextos hay muchos y el que quiere, lo hace)
Pues sí. Estaré aquí en julio intentando mi primer mediomaratón ... en un terreno inhóspito... :-)
Este evento pues, no sólo invita a apasionados de la carrera, sino también incluye a este grupo étnico. Es decir, no se trata de un evento meramente deportivo sino que existe una finalidad cultural igual de importante.
Esta semana se acaba la segunda semana de entrenamiento y la he terminado yendo a un evento de la ciudad de Toluca, "Tolo en bici", que esta vez fue "rodada universitaria". Tolo es el dios que da nombre a la ciudad... El dios del toloache... pues. Yo no fue en bici, pero acompañé a Tolo corriendo unos noventa minutitos suaves, que van despertando los músculos.
Ahora a descansar... Queda por allí esa vocecita amarga que me hace que me arrepienta de no ir por los 63 km... Ya llegarán los míos. Pero esta vez no.
La idea era ir por los 63 km... Sí. Levantar la mano y decir que voy a probar un ultramaratón.
Pero una luz de prudencia se me encendió en la cabeza... Un tanto porque los organizadores no lanzaban la convocatoria, otro tanto porque no se aclaraba muy bien mi situación y no sabía yo dónde iba a estar. (Claro, pretextos hay muchos y el que quiere, lo hace)
Pues sí. Estaré aquí en julio intentando mi primer mediomaratón ... en un terreno inhóspito... :-)
Resulta que este evento, el Ultramaratón de los cañones, es especialmente atractivo para aquellos que van por más de 42 kilómetros -claro está- pero también lo es porque en esta zona habita un grupo étnico de corredores. Se llaman rarámuris - corredores a pie / descalzos-. También se les da el nombre de tarahumaras.
Este evento pues, no sólo invita a apasionados de la carrera, sino también incluye a este grupo étnico. Es decir, no se trata de un evento meramente deportivo sino que existe una finalidad cultural igual de importante.
Esta semana se acaba la segunda semana de entrenamiento y la he terminado yendo a un evento de la ciudad de Toluca, "Tolo en bici", que esta vez fue "rodada universitaria". Tolo es el dios que da nombre a la ciudad... El dios del toloache... pues. Yo no fue en bici, pero acompañé a Tolo corriendo unos noventa minutitos suaves, que van despertando los músculos.
Ahora a descansar... Queda por allí esa vocecita amarga que me hace que me arrepienta de no ir por los 63 km... Ya llegarán los míos. Pero esta vez no.
miércoles, 26 de febrero de 2014
Al norte.... y más allá.
El Maratón Lala 2014 está ya a la vuelta de la esquina. Este domingo por fin correré. La meta: 42 kilómetros. La dificultad: que es en mi tierra.
Curiosamente esto me da más nerviosismo... Será el nerviosismo de las expectativas que uno mismo se crea. Torreón no es una ciudad que conozca, pero me motiva mucho pensar que por fin visitaré el norte para hacer turismo.
Viendo el mapa veo que buenos 900 kilómetros me separan de Torreón. Allí está el primer desafío: llegar en coche sin perderse en el intento. :-)
Después viene el sábado "de la buena tranquilidad". Y luego el domingo. El domingo.
Tan cerca... Y tan lejos. Caray, así es correr.
(Soñando)
Curiosamente esto me da más nerviosismo... Será el nerviosismo de las expectativas que uno mismo se crea. Torreón no es una ciudad que conozca, pero me motiva mucho pensar que por fin visitaré el norte para hacer turismo.
Viendo el mapa veo que buenos 900 kilómetros me separan de Torreón. Allí está el primer desafío: llegar en coche sin perderse en el intento. :-)
Después viene el sábado "de la buena tranquilidad". Y luego el domingo. El domingo.
Tan cerca... Y tan lejos. Caray, así es correr.
(Soñando)
viernes, 31 de enero de 2014
Altimetría - Torreón
Voilá, por fin la encontré.
Aquí viene la altimetría y de una vez comparto el recorrido. Dicen las malas lenguas que es el maratón más rápido de México.
Vamos a ver.
Como se ve, el recorrido es muy plano.
Y estamos bien cuidaditos como lo indican los puestos de abastecimiento. :-) A escasos 30 días del maratón.
martes, 28 de enero de 2014
A la mitad del camino
Terminó la quinta semana. Una semana de trabajo suave, pocos kilómetros pero bien corridos. Aproveché las ofertas de fin de temporada y le di un respiro a mis zapatillas viejas. Encontré un par a buen precio y ya me iba yo a salir bien librada del asunto hasta que otro par me coqueteó el muy maldito; usó estratagemas viles que no pude resistir... Terminé por comprar un segundo par para correr en campo traviesa... Vale, vale. No urgía, ya lo sé. Pero pudo más la tentación que la sensatez.
Ahora, comienza la sexta semana, en la cual el objetivo es correr 70 kilómetros, llevo 15 de hoy. Tan cerca y tan lejos de la meta. Lo que sí es que no me puedo quejar, el clima está bien, fresco sin llegar a ser frío. Me siento ya mucho mejor de como me sentía hace dos semanas donde era una tortura china conservar el paso.
Así que como el trabajo de esta semana es mucho, dividámoslo.
El día de hoy terminé bien.
Faltan todavía muchos kilómetros pero tengo todavía suficientes días para conseguirlos.
Qué curioso, hoy me siento satisfecha con el resultado.
Ahora a descansar y estirar las piernas.
Ahora, comienza la sexta semana, en la cual el objetivo es correr 70 kilómetros, llevo 15 de hoy. Tan cerca y tan lejos de la meta. Lo que sí es que no me puedo quejar, el clima está bien, fresco sin llegar a ser frío. Me siento ya mucho mejor de como me sentía hace dos semanas donde era una tortura china conservar el paso.
Así que como el trabajo de esta semana es mucho, dividámoslo.
El día de hoy terminé bien.
Faltan todavía muchos kilómetros pero tengo todavía suficientes días para conseguirlos.
Qué curioso, hoy me siento satisfecha con el resultado.
Ahora a descansar y estirar las piernas.
martes, 21 de enero de 2014
Borrón y cuenta nueva | Treinta, cómo de que no
Ahora sí, desayunadita, hidratada, con ritmo adecuado. (Peinadita y todo para exagerar el buen comportamiento).
Este domingo nuevamente en Ciudad de México: alcanzando la barrera de los treinta kilómetros.
Nada de ahorrarse pausas para beber agua o beber cuando ya es demasiado tarde, nada de alcanzar los treinta, cueste lo que cueste.
Pues sí. Los conseguí.
Treinta, caray. Qué alegría. Más cerca del maratón Lala 2014.
Y aprovechando además que la ciudad "abre" (y no cierra) las calles a la ciudadanía, de una vez usamos el circuito de 26 kilómetros.
Muévete en bici
Y aquí va el recorrido. No digo que fuera fácil, eso sí, hacía un calor de los mil demonios y sí: llegué más tarde de lo planeado: pero llegué, bien, entera. Y eso es lo que cuenta. Así que a otra cosa mariposa: démosle paso a una semana tranquila pues y salgamos a buscar un par de zapatillas nuevo.
Faltan todavía dos unidades de 30 kilómetros. Me siento motivada. Estoy cerca, me digo. Ahora ya se ven los primeros resultados del entrenamiento; completamente bronceada-por no decir quemada- las piernas se sienten fuertes y ya no se agotan rápido. Ha mejorado mi ritmo, soy más consciente a qué paso aguanto bastante. Pero eso sí; sin descuidarse y hacer tonterías. Así que sigamos entrenando pues.
Este domingo nuevamente en Ciudad de México: alcanzando la barrera de los treinta kilómetros.
Nada de ahorrarse pausas para beber agua o beber cuando ya es demasiado tarde, nada de alcanzar los treinta, cueste lo que cueste.
Pues sí. Los conseguí.
Treinta, caray. Qué alegría. Más cerca del maratón Lala 2014.
Y aprovechando además que la ciudad "abre" (y no cierra) las calles a la ciudadanía, de una vez usamos el circuito de 26 kilómetros.
Muévete en bici
Y aquí va el recorrido. No digo que fuera fácil, eso sí, hacía un calor de los mil demonios y sí: llegué más tarde de lo planeado: pero llegué, bien, entera. Y eso es lo que cuenta. Así que a otra cosa mariposa: démosle paso a una semana tranquila pues y salgamos a buscar un par de zapatillas nuevo.
Faltan todavía dos unidades de 30 kilómetros. Me siento motivada. Estoy cerca, me digo. Ahora ya se ven los primeros resultados del entrenamiento; completamente bronceada-por no decir quemada- las piernas se sienten fuertes y ya no se agotan rápido. Ha mejorado mi ritmo, soy más consciente a qué paso aguanto bastante. Pero eso sí; sin descuidarse y hacer tonterías. Así que sigamos entrenando pues.
lunes, 13 de enero de 2014
El hada madrina sí existe
Para hacer
los 32 km. (27 km. corriendo y los últimos 5 km. caminando o corriendo leve) me quedé
en la capital. Un paseo desde el centro hacia la Villa, volviendo para seguir
por Reforma y llegando hasta Chapultepec.
Todo iba
bien hasta que....
No. Nada
iba bien. Estaba nerviosa, tenía ciertas dudas, estaba inquieta y por demás desconcentrada debido a varias cosas y claro, lo que ya se venía anunciando hizo acto de presencia: el entrenamiento me salió mal.
Número uno: no cené correctamente un día antes.
Número uno: no cené correctamente un día antes.
Número dos: no aclaré a mis acompañantes por qué kilómetro requeriría ayuda.
Número tres: salí sin dinero y sin agua. (Error imperdonable y que la verdad me da vergüenza confesar)
Por ahí del kilómetro 22 siento que los 30 km. los conseguiré físicamente sin problema; pero me siento inquieta porque no he topado con mi familia y ellos se quedaron con mi cartera y con el agua. Pienso que sólo es cuestión de encontrarlos... Sí, todavía creo que los milagros existen.
Nada.
Kilómetro 25. Siento el calor durísimo. Un sol que llegó para quedarse. Corriendo por allí de los 22 grados y sin agua... Es
decir, ocho grados más arriba de la temperatura promedio a la que salgo y yo sin agua...
Ahora sí comienza a fallarme el cuerpo. No coincido con mi familia. El mareo no se me va, al contrario: crece.
Ahora sí comienza a fallarme el cuerpo. No coincido con mi familia. El mareo no se me va, al contrario: crece.
más arriba.
para arriba
sigue
Aumenta,
No veo siquiera en toda la pista un centro de atención médica. 27 km. alcanzados y yo buscando, esperando encontrarlos.
Caminando,
por la sombra. El sol golpea mi cabeza, una y otra y otra vez. Me marea, pero me voy por la sombra y siento mareo,
siento mucho frío. Creo que ahora sí me desplomo. Pido agua a los pasantes.
Nada, justo pregunto a dos corredores que no tienen.
Llego al
Caballito. Veo a mi familia. Ahora sí, me puedo desmayar, me puedo desplomar en
seguida. Qué tranquilidad (!!!! -pensamiento de corredora irresponsable).
Nada,
consigo poner mis nervios bajo control, tranquilizarme: estoy bien. Mi pulso
está otra vez tranquilo. Bebo, poco a poco, me siento mejor o al menos: ya no tan mal.
Tengo ganas de vomitar.
Tranquila,
más agua. Poco a poco se me va el mareo.
A caminar.
Vamos a casa.
Qué suerte.
En realidad
no debí haberla tenido porque salí muy mal preparada.
Me repito: No debí haberla tenido porque no me cuidé. Esta se la debo a mi hada madrina.
Me repito: No debí haberla tenido porque no me cuidé. Esta se la debo a mi hada madrina.
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