Sí. sí. Lo acepto.
Ahora no estoy en la mejor forma.
Pero igual estoy recuperando condición.
Aquí dejo una reseña que escribí sobre un libro que combina la filosofía y correr.
Para aquellos que leen en alemán: Die Philosophie des Laufens
Mostrando entradas con la etiqueta laufen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta laufen. Mostrar todas las entradas
jueves, 10 de diciembre de 2015
sábado, 20 de diciembre de 2014
Declaración de amor
Cuando llegué a Berlín por vez primera era invierno. Era febrero, me encontraba en medio de la nada. No sabía alemán. Unos pinches cuervos me siguieron con su graznido hasta el hotel.
Hacía mucho frío. La ciudad en su tono gris era horrible.
Regresé por cuestiones laborales. Y esa primera imagen tardó muchísimo en quitarse de mi cabeza: Berlín la fría, Berlín la sucia.
Berlín la maleducada y presuntuosa.
Pero sucedió. Comencé a salir a correr, a parques, por calles, por bosques, por canales.
Hoy corrí... Como se ve en el trayecto de aquí para allá, estaba conociendo las posibilidades para correr.
Iba por 10 pero volví con 20 km en el bolsillo. Porque así es esta ciudad. Te empieza a coquetear con unos parquecitos, con lagos, con el gigantesco Tempelhof... Y uno acaba por caer en las redes...
Me enamoré de Berlín. Y no se me ocurre otra ciudad más en el mundo donde se pueda correr con tanta facilidad y placer.
Berlín, gracias por el Volkspark Schöneberg, Treptower Park, Volkspark Friedrichshain, Grunewald, Tempelhof, Schloss Charlottenburg, Landwehrkanal, Hasenheide, Spandauer Forst, Jungfernheide Forst... :-)
Hacía mucho frío. La ciudad en su tono gris era horrible.
Regresé por cuestiones laborales. Y esa primera imagen tardó muchísimo en quitarse de mi cabeza: Berlín la fría, Berlín la sucia.
Berlín la maleducada y presuntuosa.
Pero sucedió. Comencé a salir a correr, a parques, por calles, por bosques, por canales.
Hoy corrí... Como se ve en el trayecto de aquí para allá, estaba conociendo las posibilidades para correr.
Iba por 10 pero volví con 20 km en el bolsillo. Porque así es esta ciudad. Te empieza a coquetear con unos parquecitos, con lagos, con el gigantesco Tempelhof... Y uno acaba por caer en las redes...
Me enamoré de Berlín. Y no se me ocurre otra ciudad más en el mundo donde se pueda correr con tanta facilidad y placer.
Berlín, gracias por el Volkspark Schöneberg, Treptower Park, Volkspark Friedrichshain, Grunewald, Tempelhof, Schloss Charlottenburg, Landwehrkanal, Hasenheide, Spandauer Forst, Jungfernheide Forst... :-)
sábado, 6 de diciembre de 2014
Berlín, Berlín, du bist so wunderschön | Ich bin wieder da
Nuevamente en Berlín. Sábado, día fresco, soleado. Un día perfecto para no temerle al invierno y salir a correr.
Ahora mi paseo me llevó por el castillo de Charlottenburg, el cual creo que lo había visitado un par de veces y ya. Pero nunca había corrido por allí.
Varios corredores me recibieron en los circuitos. Y cuando el reloj marcó los seis kilómetros fue el momento de salir del parque e irse por un caminillo estrecho al lado del Spree.
Precioso día.
Una ampolla, cuatro grados. Satisfecha.
Ahora mi paseo me llevó por el castillo de Charlottenburg, el cual creo que lo había visitado un par de veces y ya. Pero nunca había corrido por allí.
Varios corredores me recibieron en los circuitos. Y cuando el reloj marcó los seis kilómetros fue el momento de salir del parque e irse por un caminillo estrecho al lado del Spree.
Precioso día.
Una ampolla, cuatro grados. Satisfecha.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

