miércoles, 18 de noviembre de 2015

Cualquier día

En un día cualquiera, que resultó ser un martes. En un momento cualquiera que resultó estar lleno de lluvia y gotitas afilada, salgo a correr.

Mis piernas se habían acostumbrado a la bicicleta de velocidad que recién compré. Un modelo que me he comprado en un momento de euforia, de rabia, de enojo y de soledad por igual (contessa speedster 45). Un momento de orfandad.

Pero correr es correr y me lo pide el cuerpo, me dice: "mira nomás qué clima". Y yo allí, pensando.

Y que salgo a correr. Aunque siga asociando dolor y pérdida. Aunque lo siga extrañando.

Pero ayer fue un día cualquiera, perfecto para regresar y refugiarme en la corrida.




sábado, 8 de agosto de 2015

Más vale tarde que nunca

Luego de un periodo bastante comodino, estoy de vuelta. Justo en una semana en que Berlín se acotumbró al calor.

7 km

10 km

25 en bicicleta...


Poco a poco estoy regresando.

Vamos a ver qué tal


lunes, 22 de junio de 2015

Paciencia

Me digo.

Me repito.

Veo corredores ocasionales, veo corredores veteranos, corredores compulsivos.

¿Y yo?

Con un enjambre en la cabeza, un lío en la vida diaria y cero kilómetros corridos desde hace semanas.

¿Qué me pasa?

domingo, 3 de mayo de 2015

All you need is love... O nuevos aires...

Fresquita en el barrio, Prenzlauer Berg. Vamos a ver qué hay por aquí.
No sólo mi piso me gusta mucho, sino también la luz que le pega. En el balcón hay sillas y una mesa.
Todo está perfecto y nada puede salir mal.

Así que salgamos a conocer el barrio y qué mejor manera de hacerlo que corriendo...

50 min. suaves, soleados, veraniegos casi.
Con la mejor compañía.

Todo lo que se necesita es tan poco...

martes, 28 de abril de 2015

¿Será?


En las últimas semanas una modorra irrefrenable que se expande por mi cuerpo, por mi casa, por mi despacho, en las calles, en mi humor.

 

Todo es gris, como mi mirada, mis comentarios, mis cumplidos, mis pasos, mis compras, mi comida.

 

Y viene entonces aquella hora que con nada se llena, ni con dormir, ni con comer, ni gastando la vida entera haciendo compras.

 

Salgo, me muevo, llueve. Gris es todo. Gris es el camino a pesar del verde que escupe las calles. Gris mi paso, gris mi ritmo, a pesar de los crotos que se burlan de mí.

 

Gris es el lodo. Mis zapatillas verdes. Mi camiseta roja. Allí voy. Y no recuerdo cómo es el gris aunque lo acabo de ver. No me hace falta. Ya no.

 

Salí a correr.

 

PD: ¿Será que este deporte en algún momento dejará de sorprenderme?

miércoles, 1 de abril de 2015

Josef Ajram

Una sorpresa

Josef Ajram, autor de "No sé dónde está el límite,
pero sé dónde no está"
Un nombre que no me sonaba de nada, un libro por allí perdido de un ultrafondista y broker... ¿eh?
Hacia mucho que no me topaba con sorpresas de este tipo, que me llegan así sin buscarlas.
Husmeaba en una librería de aeropuerto, intentaba hallar una lectura para un vuelo de dos horas y media. Nada por aquí. Nada por allá.

De repente apareció "No sé dónde está el límite, pero sé dónde no está". Un librillo sin duda para motivarse, para pensar corriendo. Sin compromisos, sin publicidad barata, sin garantía.

Contar del autor es revelar mucho sobre el libro. Basta con decir que es un apasionado del deporte y que de buenas a primeras puede parecer un poco cabezón.

A veces sorpresas te da la vida.

Una pequeñísima sugerencia de lectura: Léase por completo y luego a bocaditos.

 


lunes, 9 de marzo de 2015

Despacio que llevo prisa

Luego de una baja voluntaria de dos meses y pico, regreso.

Un domingo soleado, ocho kilómetros. Marcha suavecita, con mi amigo Davido. Cielo azurro, despejado.

Los planes ambiciosos de febrero desaparecieron y allí voy, despacio, soñando de nuevo.

Empezando de nuevo. Una y otra y otra vez.